sábado, 12 de diciembre de 2009

Lo Que El Fútbol Provoca



Se Ve Sencillo, En Cualquier Parte Del Universo Son Solo 22 Tras Un Pelota Vigilados Por Tres Policías.























Para Muchos Es Aburrido, Siempre Buscando La Meta Contraria, Sin Poder Usar Las Manos Los Diez De La Cancha Y Solo El Solitario Que Viste Diferente Puede Cortar La Alegría Al Usarlas...








Pero, Que Hay Más Allá De La Simple Impresión? Porque Tanta Algarabía Cuando Rueda Un Balón En Cualquier Parte Del Mundo?
Cuántos Han Tratado De Explicar El Fenómeno Sin Llegar A Alguna Explicación? Quién Lo Inventó? Solo Sabemos Que Hasta El Mundo Tiene Forma De Balón.




Donde Rueda Una Pelota, Hay Felicidad. Así Es El Fútbol, El Deporte Que Apasiona Sólo Como El Sabe, Que Reúne A Multitudes Embriagables Con Un Toque Mágico, Con Un Pase Extraordinario, Con Un Remate Exquisito, Con Todo Lo Que El Balompié Envuelve. No Existe Algún Otro Deporte Que Enloquezca Tanto Al Hombre, Ninguno.
Ninguno Que Lleve Color A Diario En El Barrio, Que Haga Profesarle A Su Club Amor Aun Después De La Muerte, Que Modifique A Las Personas Y Que Inclusive Salve Vidas.






























Hablamos De Futbol Y No De Los Millones Que Ahí Se Manejan, Hablamos Del Pequeño Pateando Una Lata, De Los Chicos De La Plaza Reventando El Balón Contra La Malla, Del Entrenamiento Duro De Salir A Correr Todas Las Mañanas, De Practicar Con El Balón A Hacer Dominadas. Hablamos De Los Veteranos Que Van Los Domingos Por La Mañana, Hablamos De Guantes Rotos Y Redes Destrozadas, Hablamos Del Equipo Sin Uniforme, Hablamos De A Media Noche Salir A Pedir La Reta, Así Es, De Eso Hablamos, Del Hincha Que Inventa Un Canto Nuevo Para Su Club Y Su Firma, Ese Es El Fútbol, Esa Religión Profesada En Todo El Mundo Por Millones, Esa Magia Que Cura Y Repara Corazones, Donde Solo Los Grandes Se Hacen Leyendas.












El Fútbol No Es Verlo Los Domingos Por La Tarde En La Televisión, Leerlo El Lunes En Los Periódicos O  Escuchar Noticias Por La Radio. El Fútbol Es Vivirlo, Es Meterse En Un Cancha Con Otros Diez, Olvidarse De La Realidad Por Hora Y Media Y Ponerse El Traje De Guerrero Y En Cada Jugada Entregarse, Matarse Por Cada Balón, Cada Jugada Es La Última Y No Queda Más Que Poner El Corazón, Ofrendarlo En El Altar De Pasto Verde. Porque Dentro De Ese Rectángulo, No Hay Clases Sociales, No Hay Más Ni Menos, Son Solo Once Contra Once Completos Que En Lugar De Salir A Matarse A Tiros En La Guerra,  Hacen De La Guerra Un Juego.


















El Fútbol es lo más grande. Sólo Alguien que lo vive, sabe lo que sucede.