domingo, 25 de abril de 2021

Away from here.

23/04/2012

 11:36

"Ya llegaron sus regalos a la casa."

Así me asaltas, con este mensaje y me pongo a pensar: "Lo que daría yo porque ese regalo fueses tu llegando a la casa que hace tantos lustros dejaste en pausa." Y no, no es un reclamo. Porque no fue un abandono, sencillamente (pero no simple) decidiste que lo mejor y más rentable en todos los sentidos era que tomaras un tren y te encaminaras en una ruta con destino de un lugar prometedor pero alejado, recóndito pero que, en el futuro, nos traería recompenzas, sobre todo materiales. 

No lo niego, es fecha que sigo llorando con nostalgía la noche de tu partida. Esto sí no fue sencillo. Aceptar que por más que me encantase tenerte cerca, las condiciones demandaban la implementación de más recursos y, con el corazón hecho añicos, hice un trueque con la vida: entregue tu compañía por una vida más rentable y, muy lejos de querer inmolarme, sabíamos bien que había más vidas de por medio que el aparente y ridículo capricho de estar contigo. El bienestar de la decendencia en ese momento era la prioridad.

Me resulta necesario reiterarte que te extraño. Sin embargo, no estoy seguro de el remitente de estos obsequios siga siendo la persona que se fue. 

Lo he intentado todo: según mi terapeuta esta parte se llama crecimiento y, en esta ocasión, nos toca hacerlo de manera individual, cada quien por su lado. No estoy seguro de estar avanzando. 

Siempre admiré tu independencia, tu valor. Ahora siento que me duele que a ti no te duela, o al menos eso aparentas. Que estúpido me leo pretendiendo extorisionar a tu dolor para que sea igual al mío. 

Ya no se si te extraño o solo odio el hecho de tenerte lejos. 













miércoles, 21 de abril de 2021

Y de Pronto, Sales de la Nada

 Así, de la nada te apareciste un domingo. Un domingo frío y húmedo. 


Yo no te estaba buscando, ni estabas en mis planes, ni quería saber de tí pero te apareciste cortesía de una necesidad, de un deseo ajeno.


Ya estando aquí  no tuve más remedio que darte una oportunidad. "¿Qué más da?". El bendito lunes te reclamó como agente para despabilar la irremediable crisis de la mañana. El ritual sucedió sin mayores aspavientos pero cuando fue tu turno, parecía que estabas tan segura de ti misma que mi falta de entusiasmo fue acribillado por el asombro que generaste. Imposible. Un manto tan blanco que hace decadas no sentia, una caricia al paladar que sabía que me pertenecía pero por alguna razón no me había encontrado. Me reventaste los sentidos y la única alternativa que tuve fue compartirte. No podía ser de otra forma. No quería que fuera de otra forma.

Con quien te compartí, el asombro fue, inclusive, superior. Es que no te esperabamos en esas dimensiones. Inclusive, te veíamos hacía abajo, con muy poca expectativa. Quedamos atónitos y ahora estamos en el camino del reabasto. Aquí ya se gestó algo más que una admiración, esto raya ya en la devoción.

Solo quería dejarte estas líneas a manera de precedente, como una invitación a que tomes conciencia del lugar del que te estás adueñando en este santuario. No te estoy pidiendo nada, te estoy agradeciendo que seas como eres, por que siéndolo, eres suficiente y bastante más.








"For The Ones Who Know"