viernes, 30 de julio de 2010

Alegría

La conocí en un funeral, se llamaba alegría y no lloraba a pesar de que velaban a quien era toda su familia: su madre, Felicidad.

Ni siquiera vestía de negro, ya que buscaba a su nueva aventura. Le faltaba tres dientes su calvicie era evidente, mas no por eso se dejaba sublevar.

Me conto de los globos en sus sueños, del novio que consiguió cuando hacia teatro y de la fuga de sus gatos. Nos metimos al primer bar que encontramos abierto, después de cuatro copas prometió que se quedaría conmigo para siempre, pero -naturalmente- a la mañana siguiente, desapareció.




sábado, 3 de julio de 2010

Travesía(Parte Dos)

Siete cero cinco, Las gafas oscuras disimulan la apertura de mis ventanas. Aun no hay hambre, ni sed, solo unas pocas ganas de orinar, pero si hay una gran necesidad de hacer esto. El viaje pareciera eterno, el ambiente en el que nos movemos, acuoso y el temor de las once treinta crece. La única idea de donde estamos que me aluza es un letrero descarapelado que nos dice “Guadalajara” y una flecha indicando el sentido. Reconforta sentirme acompañado por Emma y hacerlo sentir a él también que no está solo. Solo somos El, Yo, Una Cobija y El Ipod. Como fantasma, te pierdes en estas líneas, aquí estas pero no te ves.

Trece cuarenta y dos. Llegamos, contraponiéndonos a lo que parecía interminable, los pies por fin sintieron tierra Nayarita entre los dedos. El lugar y el ambiente vienen a ser lo de menos, uno se siente lejos y libre. La Travesía estuvo llena de altibajos. Buen tiempo para dormir y extrañar la mente loca y el cuerpo flaco que me abraza y me cura y que con sus labios me da vida. Un horario que se hizo a distancia que pinta para ser un fenómeno, un hambre dominada y el deseo de conocer cosas nuevas, casi incontrolable. El tiempo se va pero las imágenes arregladas estéticamente y provocadas con toda la intención se inmortalizan, cosas mejores que hacer en un espacio como el actual es cerca de imposible mencionarlas.



Veintiuna cuarenta y dos. Después de rodar flaqueantemente, volvemos al asfalto. Sacamos los ojos para apreciar la popularidad del barrio. Rápido nos adaptamos sin más. Doña Elva vio nuestra carita de cansados y nos abrió las puertas de su confianza y su casa, nos compartió cuanto tenía, nos confió lo que era y tuvo compasión para asistirnos. Tenía que salir y nos acomodó entre las almohadas de la habitación. Demasiado cansancio para seguir despierto. La mañana nos rasguño con un sol inesperado, pareciera que llegamos tarde, pero el horario macabro hace sentir todo y nada a la vez. El día pinta para ser largo, será?


viernes, 2 de julio de 2010

Me Pides...








Me Pides Esperar Como Si Fuera Un Juego
Como Si En Cada Risa No Se Notara
Mi Subliminal Deseo

Me Pides Esperar Como Si Fuera Una Condena
Como Si Cada Vez  Que Lo Repites
No Estuvieras Sumergiendo De Nuevo Mi Esperanza

Me Pides Esperar Como Si Fuera Una Suerte
En Cada Una De Tus Medias Vueltas Y Tres Pasos
Me Quedo Sin Tenerte

Me Pides Esperar Como Si Fuera Un Destino
(Re)Volverme En La Cama
Y No Tenerte Conmigo