jueves, 22 de julio de 2021

Letter to Ulysses

 Dear Ulysses:

First of all, I want to express my sympathy with the situation you have been going through. I know these have been hard times but whatever does not kill you will make you stronger, stranger and better looking. You just have to look on the bright side of life. 

Whatever that happens, happens for a reason and whatever that happened, happened because no other thing could happened. Try not to worry, do not be scared. Everything will pass, nothing is permanent. Keep the lessons you got and be reflexive about them as long as you need. Take your time and every little thing will be alright just be patient, I know how hard that could be for you but you can do it. 

You are not guilty. Get into that. You were not ready, that's it. No big deal. If that mean to be, it still remain. But no. Let it go. Look after yourself. Your priority is you at this moment.

I know it sounds like a clichè but I am still here for you. Whenever you want to ring me, I will pick up the phone and listen to you, no matter what.

Easy, let time sort things.

Yours truly,

Ulysses.

IMC Group y las calamidades subsecuentes.

 22.07.2021 13:37

1 de 2 reuniones resuleta. Me asaltó la pregunta por mis credenciales. El interrogatorio empezó cuando más aburrido me encontraba con la conversación. ¿Me novatearon? probablemente. No me interesan muchas más cosas que rescatar algo para mí o el puesto grande. Creo que ya me harte de estar aquí.

La soberana revolución que se sucitó las semanas pasadas hoy se ven más lejanas. La velocidad ya se está nivelando y el momento de innercia se va perdiendo. El frío del pensamiento esta permeando en los movimientos y voy a continuar en donde me quedé hace cinco meses. Voy a abrirme espacio nuevamente y procurar llegar con el scooter a final de año.

Me he pasado la tarde tragando café (3 tazas) y para terminar 1 taza de early gray.... 2nd meeting calling.

Pavadas dicen los argentinos. ¿Qué hago yo aquí? Solo vine a traducir. "The importance of speaking English". Creo que si, me estoy terminando de desinflar ya sin preocuparme. Ya me salí de la cancha e inclusive desde fuera me dí la vuelta y ya no me interesa siquiera seguir viendo el partido. Que jueguen ellos, yo ya hice lo que pude, lo que me dejaron hacer.




"Luego nos vamos alejando.

Luego nos vamos acercando."

miércoles, 21 de julio de 2021

Mind Games

 21-07-2021 07:06

Me equivoqué de piso y por cualquier razón llegué al restaurant. Pedí un café, como siempre. Creo que tengo la mitad de la vida con este desayuno. En la prepa lo acompañaba con un cigarro o con un pay de McDonalds, ahora solo es café: latte, cappuccino o café solo. Salvo que sea una incertidumbre de viaje (como la de ayer), me mantengo en ayuno. Café es todo lo que necesito por la mañana.

¿Para qué ver las cosas con rencor?

Es cierto, quitar el velo de los ojos y empezar a ver las cosas que antes se obviaban, enciende cierta rabia, pero la rabia asi no más no conviene ser atendida. La impotencia consecuente del despertar de ese sector de la conciencia es innegable pero tampoco me parece que mantenerse con ese filtro de resentimiento traiga réditos positivos.

Traigo la encomienda de despejar la mente para volver a escribir, continuar con el libro y eventualmente terminarlo. ¿Se podrá? Me parece que sí. Estoy casi seguro que sí. Traigo un lastre cargando pero tampoco es que no lo pueda soltar. Quiero soltar tantas cosas andando acá. Iba a dejar algo en Detroit pero el tiempo no me dio. Será Chicago seguramente donde se quede. No aguanto la barba ni seguir comiendo comida chatarra aunque me encanten los sándwiches.

¿Qué hubiera pasado si…?

Esta pregunta me sugiere una inmediata frustración innegociable. Sin embargo, en la cena de hoy me cayó en el vaso de la Sam Adams on tap un “feedback” tan despiadado como inesperado: ha sido algo que Luis eligió también. Ahora, la posición puede ser que se la dejen y ahí está. Él se ha preparado toda la vida para el puesto y, si se da, ahora tu arréglate con ellos. Si te duermes y te quedas en la cómoda entonces te van a correr por no hacer tu chamba. Pero lo veo bien, se sabe desenvolver y se puede adaptar rápido, le sabe y le gusta el medio en el que se mueve aunque, él puede colocarse en cualquier trabajo que quiera agarrar.

La última vez que escuché un argumento similar fue hace media vida. Estaba por entrar a la prepa. Tomaba asesorías con no sé qué docente que, cuando charló con mi madre sobre el progreso dijo algo así como: “Lo veo bastante bien. Es muy inteligente y con la mano en la cintura puede elegir cualquier carrera y en cualquier carrera la va a armar”. Ahora que lo veo plasmado lo siento hasta como una sentencia condenatoria: el potencial para hacer todo. Pero siento que la vida se pasa y sigo sin hacer mucho por no decir que hacer nada y tener un poco de misericordia conmigo mismo.

Todo este drama me invita a pensar en mi valor. Hace no más de un par de semanas la tentación del suicidio era latente, seductora, atractiva. Con los días que se convierten en semanas sin darse cuenta, la idea perdía fuerza a veces, otras ganaba presencia, era como un partido de ida y vuelta, de esos de semifinal de copa del mundo, donde se juega más por evitar el castigo de jugar por el 3er lugar que por alcanzar algo de escarcha de gloria al jugar la final. Por mediocre que sea, el suicidio es también una salida. Desmitifiquémoslo y hablemos de él sin tapujos. A veces, lo mejor que le puede pasar a las personas es dejar de existir. Aceptémoslo. Sin el primer paso de la aceptación, cualquier otra intención será estéril. No digo que lo normalicemos, solo que dejemos de condenarlo al primer aviso de presencia. “No se puede cambiar una mentira, solo se puede cambiar una verdad”.

21-07-2021 22:27 Chicago, Il.

“Honey, I know times are changing, It's time we all reach out…”

De un tiempo a esta parte me parece que hay cierta equivalencia entre Bowie y Prince. Los dos me despiertan una particular curiosidad que me faltan años para explicar. No sé, conecto con ellos de manera similar en potencia y de manera única en intensidad. ¿De que va este comentario? No tengo idea y tampoco tengo que fundamentar mi argumento. Hablo de una experiencia, no de un criterio. Sí, me estoy poniendo rebelde. Como si eso hiciera alguna diferencia.

Pareciera que hoy fuese una de esas noches donde me confieso. Ya programé la Honestidad Brutal para que me acompañe al confesionario. ¿Será? A veces pienso que Lennon tenía razón cuando decía eso de que “Life is what happens to you while you're busy making other plans”. A mi la vida me atropelló con o sin planes y no porque no estuviera preparado, sencillamente porque ante los avisos de la inminente hecatombe jamás quise hacer nada. Aquí me parece que estoy sentando el precedente de que me estoy haciendo responsable al aceptar mi irresponsabilidad. “isn’t it ironic? Don’t you think?”

A la mierda: Me encantaría vivir de escribir. Todas esas fórmulas matemáticas que solo invitan a una mecánica de pensamiento rutinaria no me dan para encenderme el alma y tirarme a vivir los días como si no hubiera mañana. No les reprocho que no sea cómoda la vida así como la estoy sobrellevando, pero también es bastante mediocre el no morirse por vivir.

“Bajo la luna de perfil, voy a dormir. No quería dormir, Yo quería soñar…”












Can we be heros?

martes, 20 de julio de 2021

Flying on the Ground

 20/07/2021

Son las 20:17 estoy varado en el aeropuerto de Cleveland, hay una tormenta en Detroit y por situaciones que no me interesa investigar, me dejo sobornar por la idea de que pronto nos dejarán ponernos en ruta nuevamente al destino original. Solo pienso en lo bien que me vendría otra taza de té. Durante el día me la he pasado comiendo (sin hambre genuina) sándwiches. Lo rescatable y decoroso de la ingesta del día ha sido el latte previo al primer vuelo.

Hoy ha sido un día de significativa violencia contra el miedo. Me he puesto a hacer cosas que normalmente no hago: analizar estados de cuenta en la primera oportunidad, tomar mi propio camino (distinto), hacer mis cosas a mi manera... No sé, cosas pequeñas, apenas significativas pero que tienen relevancia sustancial, quiero decir, que abonan al concepto más por esencia que por lo portentoso que pueda ser la magnitud de la maniobra.

Me pasé la tarde leyendo a Maradona. Por momentos me cuestiono si realmente fue él quien hizo la redacción. A las pocas líneas caigo en cuenta que me resuena su voz en la cabeza y lo escucho clarito, como si me estuviera contando la historia del capítulo en turno. Como me gustaría que me rindiera más la batería del lector electrónico.

El capitán acaba de anunciar que el combustible está listo, que en 15 minutos nos movemos y en otros 20 debemos estar llegando a Detroit. Su voz me confirma… Nada, desalojamos la nave y resulta que pasaré la noche en Cleveland. No lo tenía presupuestado, como muchas otras cosas tampoco las tenía presupuestadas y no más suceden. Bueno, entre que se aparecen y que yo les doy espacio a que ocurran. Traigo la tripa revuelta de tantas reflexiones consecutivas. El efecto dominó me da para pensar que justo así no se hacen las cosas. Sacarle la vuelta a los temas importantes que necesitan resolverse de raíz solo provocará que permanezcan de manera constante hasta que se atiendan. Despistar la situación con escenarios satelitales que pasen de vez en cuando toman un “rol primordial” donde se roben las luces del acto principal traerá consecuencias si no caóticas, al menos indeseables. “No siempre lo urgente es lo importante”.

Me he quedado pensando por un largo tiempo si esta “inversión” ha valido la pena. Lo abordo desde la frustración que he descubierto que ha sido buena parte de mi vida. Hace exactamente media vida me dejé sobornar la primera vez (igual que en la segunda línea del primer párrafo de este relato, aquí siento como el vicio se convierte en costumbre y empieza a normalizarse). No me quejo ni reclamo, (al menos no lo exteriorizo), tomé las decisiones que creí que eran las correctas en ese momento: 16 años. Lo que sea. Hoy 15 años después me pregunto que tan caro me ha salido todo lo que “se ha logrado”. Suelto un suspiro de esos que sin palabras lo dicen todo. O casi todo. A veces pienso que las letras chiquitas que ni se alcanzaban a leer en ese contrato era una especie de sesión de derechos al portador, de manera que me estaba condenado a vivir los sueños de otro, que de pronto se tornaron muy mediocres por cierto. De la nada siento que por eso es que teniéndolo todo siento que no tengo nada. Que el mundo material que aparentemente esta completo, no me llena. Lo identifico esto como el vacío interno que me tiene ahí no más esperando ser llenado de algo que prefiero gambetear a encarar de lleno.

Y es que a los sueños de uno mismo no se le debe de traicionar. Me parece que ahora el superhéroe no es con alguien más del exterior, la misión es interna. Lo que necesita rescatarse no está afuera, está dentro de uno mismo, de mi mismo. Veremos que más depara la travesía. Trataré de dormir lo que resta de la noche. Buenos días Cleveland. 



"Voy a intentar dormir
Y soñar algo divino
Ya comí, ya fumé
Ya tome el café
Sin dejar de escribir
Voy a dormir"