Pero volvamos al tema, esto surgió de una emergente melancolía patrocinada por AC, en tu cadera.
Si me pongo honesto, brutalmente honesto, reconozco que olvidarte es imposible y que de vez en vez, le coqueteo al pasado pasando por lugares donde hicimos presente lo que ahora es recuerdo. Activando la verborragia de memorias, confieso que tengo ancladas en mi cuerpo las lindas historias que en color azul íbamos dibujando y ahora que cierro los ojos y me regreso a ese tiempo, siento tu mano y un sabor dulce me aparece en los labios y con un suspiro me llega el sabor a mate lavado a causa de la realidad presente que, ciertamente, ahora no me es difícil de manejar como antes, pero que me inquieta y me inspira a preguntarme: ¿cómo sería la vida hoy contigo? Quizá nunca lo sabremos.
Me resulta cómodo en este momento argumentar en mi defensa que cuando eramos nosotros, yo era aún muy inmaduro y torpe y muchísimas cosas no supe manejarlas, que tu tenías el amor y yo el vestido y nunca supe ajustarlo a que cupiera de manera apropiada. Que mi fórmula de amor y vida en pareja, era un concepto muy mío y nunca permití que lo complementarás. que te admiraba y respetaba al grado que detenía mi accionar. Que yo y mis enemigos nos saboteábamos en conjunto y terminó siendo exitoso cada plan de sabotaje. Que mi corazón desesperado (en venta) decía que se revienta y terminó
Te aclaro una cosa: esto que escribo no es para tí, es para tu recuerdo. Tu ya no existes, el que me queda para siempre es tu recuerdo, no vivo para él ni de él, solo que me resulta agradable compañía. Me recuerda la época más feliz de mi vida, jamás voy a intentar negarlo. Seguramente no es ni siquiera tu recuerdo, es ese yo que era cuando estabas tú. Fui tu carcelero, tu soldado, tu arquitecto, tu propietario, tu dirigente, tu artesano y el comandante...
De un tiempo perdido, nuestro recuerdo prohibido, mojado, de la tarde de lluvia en el café con crepas... Mi caramelo, cambia esta avenida por un segundo con vos.
Ya no pude conjugar el verbo extrañar. Lo siento, lo siento una vez más.

