jueves, 22 de febrero de 2024

Sigo debiendote

Hola Ariel:

Te extrañara (¿o no?) el hecho de recibir este recado pero ambos sabiamos que era algo inevitable. Eres una especie de iman permanente para mis pasiones. Te agradezco desde lo profundo de mi corazón el estandarte que alzas cada vez que me pierdo en la ruta. Eres poco más de lo que necesito y mucho, mucho más de lo que merezco. Se qué aquí las utilidades me salen positivas y no voy pretender arreglar los números en un corte de caja impreciso.

Mira, me gusta donde estoy. No es que me falte, pero tampoco me sobra, es que es adecuado. Podría ser mejor, sin duda, pero los avances me permiten sostenerme. Estoy feliz y conciente de seguir caminando. Me duelen algunas cosas, eso podría ser evidente. Sobre todo aquello que me amputaron sin avisarme. No lo sé, no los culpo de sus limitaciones autoinflingidas y a las cuales se someten religiosamente al primer amago de adversidad.

Esto que ves, es el climax de la redención. No me sorprende que me convoquen como una ejecución defectuosa, como un evento mal realizado. 

Yo venía por ti desde hace mucho, de antes. Yo venía a ser tu admirador y a ganar en la tribuna lo que se comprometía en la cancha.

Yo quería a alguien por quien volverme loco. Alguien a quien admirarle el plano intelectual, sentimental. Alguien efervecente y efectivo cuando se necesitara, pero entre el conflicto del deseo, lo borroso del presente me fui quedando colgado a una ilusión que solo yo entendía y su única existencia está en mi cabeza. Me confundí con mis ideales.

Si bien es cierto que pude haber sido directa para decirte que me alejo por mi bienestar, colateralmente sales ganando tu también: se acaparan los actos de contraste para con tu persona. Todos los actos de amor genuino derivan en aportes positivos a los involucrados. 

De lejos te seguiré viendo seguramente, con intensidad y pasión distinta pero presente.

Quizás nos encontremos (ojalá pase mucho tiempo para eso) pero quisiera pedirte un trato amable para cuando eso suceda. No pretendo más que transitar el momento sin mayores aspavientos. No busco malestares compartidos ni multiplicar tragedias. Nos queda lo que fuimos.


Elena.










miércoles, 14 de febrero de 2024

Troublemaker

 "¡Esos! Esos de ahí, ¿Los tienes tienes en cuatro y medio?"


Alguna vez leí que conversar con una persona que te genera admiración es como conversar contigo mismo en tu mejor versión. A eso no hay mucho más que agregarle. ¿Viste? Y esto es ego aparte. A mi me gusta ser mañana mejor de lo que soy hoy. Por eso me despierta un deseo insaciable de optimización. Ingeniero al fin.  


Me gustan las casas bonitas.


En algún otro lado leí que tu pareja es tu principal espejo, tu reflejo. ¿Por que no habrías de ir por el mejor reflejo posible? 


Mi ilusión es mía, aunque sea respecto a ti, la tengo blindada. La póliza que le adquirí cubre laceraciones, mutilaciones y cualquier otro tipo incidentes que sugieran la muerte del sueño.  Me cuestas mucho porque lo vales. Mira: el pedo no es contigo. El pedo es la versión de mi que tu inspiras. Al tipo este arrogante, mamón y engreído lo liquidas en tres minutos para sacar a pasear al mozalbete este que se esconde atrás de sus extremidades porque lo tienes ahí: hablando desde la tripa. Por supuesto que me da miedo, pero el miedo es la señal correcta. Me da miedo sentir porque sentir es ponerme vulnerable y como detesto quedarme parado en medio de la ráfaga, el dolor a la vista es inminente. El dolor es el preludio del crecimiento. 

Te lo juro que ya no quería, pero eres deliciosamente insoportable: me fascina lo que veo en mi reflejo. Ni siquiera es mío. Aún no compro el espejo. Necesito un desarmador de cruz para quitarle los últimos tornillos a la coraza que resguarda el corazón. En la mesa hay plumas de ganzo y berettas 9mm para que me acaricies con lo que prefieras. Ya estoy desnudo y estaré esperando el primer movimiento y si es en falso, mejor.


"No, mejor en 5, si cinco mejor."












Y ya hablando al chile y sin dármelas de redentor: Si solo me alcanza para ser, voy a ser el mejor puto ser que jamás vas a encontrar por que yo me dejo la piel todos los días en lo que hago. Por que la tibieza nunca me ha funcionado y por que... a chingar su madre: ¡Salimos jugando!

Si finalmente esa parte de tu viaje no es conmigo, ojalá nunca aceptes menos de lo que te entrego. Que tu estándar llegue a los niveles de devoción humana, real y genuina que ahora sabes que existen y yo vengo anunciando. Que te vean como lo más, porque lo eres.