miércoles, 27 de diciembre de 2023

Mi Problema Contigo

Mi problema contigo es las consecuencias, a las que no les tengo respeto ni importancia.


Mi problema contigo es que soy endeble a tu mirada. Al destape de la ilusión gestada en la luz con la que me salpicas en un parpadeo.


Mi problema contigo son los sueños que me emborrachan cada vez que me supongo como una posibilidad en tu vida. Por favor, la que más atractiva te parezca para mi fortuna, que nunca ha sido mucha.


Mi problema contigo es mi cara de idiota que no puedo someter cuando estas cerca.







sábado, 23 de diciembre de 2023

Verde

Por principio de cuentas (y no, no es reclamo. ¿Es tan difícil entender que me encanta dar contexto como cortesía?), tuve que pedir prestada una fecha para reunirme con los míos por que las otras, las cotidianas, ya estaban ocupadas. No, no voy a pelear por algo que sé que no me pertenece ni me conviene acaparar. Estoy bien así de lejos. 

En ocasiones, el círculo pretende atosigarnos con explicaciones innecesarias, de esas que aparecen sin solicitud y con mucho ánimo de tirarlas a la mierda. Les fastida reconocer que soy un accidente, uno maravilloso por cierto. Ya no voy a poner mis ojos en sus amedrentos. Hace años que son estériles porque me vacuné contra la frustración que me arrojan desde la barrera en forma de cápsulas de condena. Tengo una colección de todas las presentaciones que me han dedicado. En ojos ajenos (normalmente superiores), mi existencia entera es un yerro y nunca he sido lo que debí ser aunque nunca supiera a qué se referian con eso. Nunca encontré en la enciclopedia de desacreditación lo que me asignaron, como una suerte Torah .


Me mantengo ocupado acomodando mi repertorio de desatinos: siempre quiero lo que no se puede o lo que no está disponible porque no existe y si existe no es en este plano, que sería lo mismo que no existir. Quizá por eso me muevo tanto, porque no hay un lugar para mí, no es aquí, ni en este tiempo, ni en este espacio. 


Hace mucho que no juego a las escondidas con el destino vestido de púrpura.







viernes, 22 de diciembre de 2023

De a poco buscando mis ojos

 "Tu pelo que es como una nube..."


Mierda. ¿Y ahora que hago? ¿Cómo le hago para hacerle frente al deseo? En el presupuesto que traía no estaba contemplado un escenario de esta magnitud. Es decir, de un tiempo a la fecha, deje de voltear, siquiera de reojo, a los sueños más majestuosos no por que no los quisiera, sino para evitar la caída de los castillos construidos en el aire a causa de estar soñando. Ciertamente, lo que duele no es la caída sino golpear el piso. Pero yo que ya estaba curado de repescas, de grandes inversiones a situaciones poco favorables, entonces viene a pasar esto. Más que buscarle un "por qué" le quiero encontrar un "para qué". Y uno que justifique todo el desmadre que acá se puede desatar. A la mierda, bring it on.


Te lo juro: no me quiero ilusionar. No me quiero ilusionar pero ya me vi pintándole la cara al pasado, riéndome y festejando que se la peló y ahora... ahora, por ahora no hay nada, solo un espasmo de oportunidad fortuita. Pero ya viajé en el tiempo para encontrarme con la ropa interior hecha mantequilla a medio derretir, procurando que no sea tan evidente mi babear al verte y escucharte, con mi cara de idiota que no tengo recato en sacar a relucir cuando es tu voz la que suena, cuando se trata de ti. Este dejo de adolescencia es igual de absurdo como catártico. Es que no puedo ser de otra manera porque entonces no sería yo. No me importa si no explico, me gustas tanto que puedo quedarme a escucharte hablar a ti pa' siempre. Pero para. Aquí es donde le ruego al dios que sea, al más cercano, al que esté disponible, a la mano, que se arregle lo que se tenga y se pueda arreglar. Que lo que sea que esté descompuesto, se ajuste y siga marchando. Que al chico que llevas de la mano, se le resuelvan los crucigramas que lo están distanciando de ti. Por que es lo que conviene, lo adecuado. Es decir, es lo que debe ser ¿no?



"La fuerza que tu cuerpo tiene"


No sé de qué, ni de cómo va, pero esta cita (con café por supuesto), la voy a atender como un acto de responsabilidad, con empatía y sin expectativas. Me presento como tu cómplice abanderado por textos empolvados deseosos de ser sacudidos y coquetearle a tu lectura, no sé. 

No por eso voy a encontrarte con los calzoncillos rojos que use en el año nuevo de New York. Con la enjundia de un niño que entra a la juguetería el día de su cumpleaños. Con la expectativa de nada pero con el deseo de todo. Con el recibo de pago de la póliza que asegura la reposición de todo aquello que pueda salir lesionado de esta manifestación. Vamos a desenterrar las almas, aquí vamos.






































Pu

martes, 11 de julio de 2023

Almuerzo con los Viejos

Nunca pensé que algo así pudiera suceder. Es decir, me siento a gusto, conviviendo con el jefe. Hay un montón de cosas que no le entiendo y ya no quiero perderme en mis pensamientos al quererlas explicar, pero de todas formas me siento bastante bien siendo su secuaz. Tenemos en común muchas más cosas de las que pensaba a pesar de los colores distintos, usamos otras latitudes para empatarnos.

Hoy es martes y el abuelo nos ha invitado a almorzar. No sería la primera vez que lo visite para estos fines, sin embargo, no tenía presupuestado este comité ni en mis sueños más remotos: el abuelo (papá de mi mamá), papá y mamá. Aún no me lo creo, pero tampoco voy a malgastar el tiempo asimilándolo, así que esto es lo más cercano que he experimentado en 12 años a vivir un sueño, hacer realidad un sueño.

Llegamos al sitio poco antes de la hora pactada. Siempre supe que papá tiene cierta apatía por el centro de la ciudad, pero lo veo tranquilo y hasta emocionado por ver a mi abuelo. Le compró una espantosa camiseta alusiva al equipo de fútbol que siguen en común. A mí me parece horrible, pero tengo que aguantármela porque quedaron campeones y porque soy el más chico del séquito. Papá procurando a alguien que no es su papá, pero sí es mi abuelo. No es queja, solo que si me sorprende.

Papá se adelanta caminando, como buscando algo. Ahora me consta que es cierto eso de que solo se está quieto cuando está dormido. Cuando intenta sentarse a ver TV conmigo, lo derrota el sueño. Es tan endeble. Ahora que el abuelo está listo, caminamos todos hacia el mercado. Yo vine hace poco más de seis meses, ese es mi cálculo mientras escucho a papá presumir su regreso tras no sé cuantos años, más de diez creo. 

Mi abuelo suele ser muy espléndido, sobre todo conmigo. Pareciera no tener fondo la bolsa que carga con obsequios. Esto para mí, esto para mamá, esto para mí, esto para papá, esto para mí de nuevo. Los regalos son más bien sencillos, pero son muchos e incluyen un poco de todo: llaveros, billeteras, colguijes, frituras. Las chucherías son tantas que tendré para estar entretenido bastante tiempo. 

De la comida no hay queja, es una comida tan casera como comer en casa de la abuela. Lo que sí es infernal es el calor. Papá come a prisa, fiel a su estilo, lo veo sudar a chorros y me contagia el calor. Mamá y el abuelo charlan de cosas que entiendo parcialmente: algunos nombres me resultan familiares, otros no tanto y aumenta mi conocimiento sobre mis tíos de la única forma que los he conocido, por oídas. 

El abuelo es un tipo campechano, todos en el sitio lo conocen, no hay quien no lo salude. Papá dice que ser así es una gran virtud de los vendedores, a mí me cae bien a pesar de lo que mi tía y mi abuela dicen de él. Cualquiera tiene un desliz como el que tuvo el abuelo, aunque el de él fue muy grande y grotesco. Siento algo de pena de que aún lo quieran crucificar. 

Terminamos de comer y a un señor que pasa se le cae un billete. No tardo en pararme a decirle que se le ha caído. El abuelo paga y nos encaminamos a las escaleras que nos lleven a la salida. Al salir, en la puerta del oxxo hay alguien que parece mujer, de lo cual no estoy seguro de que lo sea por completo. El abuelo lo confirma con un chiste que le cuenta a mamá. 

Caminamos hasta llegar de nuevo al lugar donde trabaja el abuelo y nos despedimos. Papá le da un abrazo de hombres (esos de 3 palmadas en la espalda). La única certeza que tengo es que hasta ahora es esta la última vez que veo al abuelo.







lunes, 10 de julio de 2023

Homenaje a Forlán

A lo lejos, he descubierto que el prototipo de jugador uruguayo es guerrero por naturaleza. Las condiciones propias de la región donde nace le ofrece una oferta limitada para "salir adelante" de manera que matar o morir es la forma natural de jugársela en el vivir diario.

El caso de Diego Forlán me resulta intrigante. La mancha roja que ensucia su historial no hace mella en la admiración que le profeso. Fue distinto como cualquiera y único como solo él mismo podría ser. 

¿A quién no le llama la atención un delantero con el 5?  

Calzada la 10 de la celeste era el mismo o inclusive más bravo que jugando para el club en turno. La cinta de capitán lo orilló a reventar la pelota al sur de África ahora hace 13 años pateando a su selección hasta el tercer lugar de la competencia. Siempre me pareció un titán y aunque personalmente nunca estuve convencido de que el capitán fuera delantero, Forlán fue la excepción a la regla. Líder de verdad.

De este Diego jamás hice una investigación como suelo hacerlo con casi todo lo que me interesa. Lo que sé es por lo que vi y tampoco es que haya visto mucho, solo vi lo necesario para quedar impresionado. Más allá de que Román tuvo esta coincidencia de abastecer de pelotas para hacer lucir a delanteros rubios en camisetas amarillas con azul, a Forlán lo puedo ver aparte. 

No estoy seguro de que la vida le tire flores aleatoriamente, pero aquí dejo esta que le estoy firmando a otro futbolista de Uruguay que me hizo entender las cosas de manera seca y dura, a alzar el equipo por encima de todo y haciendo ver que la única forma de mejorar al equipo es mejorarse a uno mismo. 

El agradecimiento es obvio pero nunca sobra resaltarlo.








miércoles, 28 de junio de 2023

Irineo

Irineo tenía su propia forma de ser único. Como cualquier otro ser humano, igual de extraordinario. Era el perfecto ejemplo de la personificación de la mayoría de los refranes universales. Recuerdo su perpetua animadversión hacia los argentinos. Decía que se la pasaban exagerando y magnificando las nimiedades convirtiéndolas casi en espectáculos teatrales. Lo recuerdo haciendo varios performance dignos de un espacio en cartelera. No es nada en contra, solo que su manera de ceder a su propio reclamo emocional interno era bastante conveniente ya que le sirve como herramienta de extorsión psicológica (o emocional) altamente efectiva. Pero poco a poco la historia está tomando un cause distinto y es que el modo de acomodarle límites lo han hecho empezar a ceder en contra de su voluntad, evidentemente.




miércoles, 17 de mayo de 2023

Otro Ensayo Sobre La Existencia

Cuando hay que ser valiente se le entra a la vida sin miramientos ni consideraciones. Estas veces que me reclama algo por dentro que es tiempo de venir a las palabras frecuentemente me resisto, le saco la vuelta pero, al cabo de ciertas tantas cedo y me suelto.

¿De que hablar con quien siempre hablas? La conversación interna, que es infinita me mantiene entretenido pero urge la reflexión para llegar a conclusiones. A veces siento que ya sentí todo pero con eso no es suficiente. Ahora, por ejemplo, me cuestiono todo o casi todo. Es decir, lo que sea cuestionable. Todo esto para, finalmente, terminar de construir a este que soy que todo el tiempo esta cambiando. Por momentos siento que nada tiene  mi atención o qué se yo.

La verdad es que, aunque me la paso genial estando solo y estoy construyendo la vida de mis sueños y voy con toda su madre, me gustaría invitar a alguien a completarla. Pero alguien que me guste de verdad. Y alguien a quien yo le guste. No hay más magia que aquella donde todo en el par es recíproco, es de ida y vuelta, vicevérsico pues, mutuo. Ella me gusta, me llama la atención, no de ayer ni de antier ni de hace semanas. De hace meses. Tengo tanto miedo de que las cosas salgan mal si me acerco pero siento que le tengo mucho más miedo a que las cosas salgan bien y por eso mejor ni lo intento, pero si me muero de ganas de asaltarla con un "¡hola! ¿si hay agua fría?". Hasta parece mandatorio revisar su cuenta y ver si ganó o perdió seguidores y como maldito espectador me quedo sin hacer nada. Te lo digo que es como me la imagine, no, no es cierto. Al menos físicamente es mucho mejor: flaca, cabello rubio... Como ruego por la suerte de encontrarla alguna vez... 





sábado, 13 de mayo de 2023

Coffea

Desde distintos ángulos, puede ser que este ritual sea malbaratable de manera trágica, pero para muchos mortales es innegociable para iniciar el día. Sucede que a mi me parece indispensable sin ser mandatorio. Prefiero no omitirlo.

La gran mayoría de las cosas no representan nada más allá de lo que nosotros le colgamos como significado. No es lo que es sino lo que es para mí.

Mira lo prefiero así como viene, oscuro. Lo único que le agrego a la taza es el recuerdo de todos los que me vienen a la memoria con el perfume de la infusión. A tantos fragmentos del corazón me sabe cada sorbo. 

Gracias a todos por firmar pactos metafísicos conmigo en una taza de café.





domingo, 26 de marzo de 2023

El Milagro del Pan y los Peces.

Los momentos contigo más que una zona segura y un tiempo para parar, son una especie de aliciente, algo así como una inyección que empodera el espíritu y robustece la autoconfianza.


Un sábado a tu lado empieza con unos sagrados tacos con salsa de la más salvaje. Continua con una inquietud por prender el carbón, colgar los trapos y destapar la primera cerveza. No importa lo que vaya a la parrilla, importa prepararnos para salir volando a la cancha con la bandera por la ventana y la inquietud del niño que sale a jugar cada sábado que nos toca ser locales, con el ansia hambrienta por ocupar su lugar en la tribuna y la certeza de tenerte al lado cumpliendo las promesas que nos hicimos cuando teníamos quince y aspirábamos a ser lo que hoy somos.


La vida a tu lado no ha sido precisamente más sencilla. He sido yo el que se ha armado con las bondades que me has donado: fuerza, paciencia, cuidado, diversión. He querido retribuirte con lo que tengo y con lo que sé (o creo saber) para avanzar. Porque de eso se trata todo el asunto, de ir hacia adelante. Hasta para el peor de todos hay un siguiente tiempo, un próximo desafío y es el único lugar al que podemos ir, adelante.


No se trata de la velocidad, se trata de la acción: avanzar. Como ejercicio constante, a manera de perseverancia para ir descubriendo lo que ya sabíamos pero teníamos olvidado. Gracias, muchas gracias por esta complicidad, esta mancuerna voluntaria y vicevérsica que hemos construido. Nunca está demás recordarle el afecto y el amor a los seres queridos, sobre todo me resulta necesario expresárselo al que más quiero, por que te quiero (igual).


Al pie de esta letra, dejo mi compromiso por seguir viendo la vida de frente a tu lado, continuar (des)aprendiendo y construyendo el futuro que hacemos con nuestras manos. Meternos al ruedo a pesar del miedo a dejarnos la piel contra  lo que sea que venga, porque para bravo el asunto más bravo quien lo resuelva.


Con amor, pasión, responsabilidad, libertad y gratitud.




viernes, 17 de marzo de 2023

cqdm

 Querida Patricia:

¿Cómo enumerarte las cosas que tengo para compartirte? No tenía presupuestado ejecutar este ejercicio, pero así como muchas cosas suceden aleatoriamente, algunas otras suceden adrede. Mi redacción para ti hoy tiene que ver con una simbiosis de confusión a la cual quiero darle salida.

Primero, agradecerte el valor de compartirme tu vida, tu regazo, tu aire. Yo no sé si hayas estado convencida de traerme pero también es cierto que tampoco tenías mucha opción. Sea como fuere, ya estoy aquí retumbando en la actualidad. Por el espacio para acurrucarme que ocupé mientras estuvo disponible, por lo que me diste sin garantías, profundamente agradecido.

De lo demás, podría trastabillarme con un relicario de preguntas que (probablemente) evolucionarían a reclamos según la última noción que tengo de tu conciencia, así que no voy más que a expresar algunos sentires entripados que me hacen sombra.

No puedo llamar cobarde a alguien que puso su vida en la línea por dejarme estrenar el mundo, pero si puedo entregar un acuse de recibo por la inseguridad heredada. Me dolió verte mal y te dije (con algo de impulso) la posibilidad que veía para ti. Igual dejaste el tren pasar. Cada quien tiene lo que le corresponde porque lo merece y lo merece porque lo permite. Confío en que cada lucero te salpica de esperanza los amaneceres.

De mis otros asuntos es poco lo que tengo para liquidar cuando cualquier argumento que presente va a ser insuficiente, como mi propia existencia ante tu juicio y el de tu compañero. Sin embargo, claro que logré formarme mi criterio donde mis victorias son mías y lamento decepcionarte porque jamás aprendí a elegir a mis amigos, ellos me eligieron a mí. Lo que sí aprendí (con mucha dificultad) fue a seleccionar a mi familia. Y condecorarla con el título más allá de la sangre.

Claro, la vida es un milagro casi todos los días. Algunos me dejan a oscuras para no olvidar que el sol también concede pausas y todos tenemos derecho a tener ganas de morirnos aunque eso no significa que queramos matarnos. El viaje en esta montaña rusa aún no lo quiero pausar ni detener definitivamente.

Finalmente, me gustaría soltarte aquí. No creo que vayamos a seguir hablando y quizás el contacto con los años se irá resecando más y más y eso no esta mal, tampoco bien, solo es. Que tengas un resto del viaje como a ti mejor te plazca y convenga. (No) te diré que aquí estoy para lo que necesites porque te laxan las mentiras, así que si llegamos a coincidir, que pase lo que tenga que pasar.


Camilo