viernes, 13 de mayo de 2022

Rope

A decir verdad, le estorbas a mis sueños. Necesito despacharte. No con el afán de acelerar el proceso pero le tengo tanto asco al desperdicio que lo mejor es no ponerte atención. Aquí te quedas haciendo lo que tengas que hacer en lo que yo me ocupo de otras cosas, importantes y trascendentes, desde luego, que tengan algo más relevante que tomarte en cuenta.

Es que mira, explicación no me estas pidiendo pero te la voy a compartir para que quede claro: estamos en tiempos donde todo mundo quiere cambiarse de algo, ya sea de trabajo, de país o de planeta. Cada quien para lo que le alcance. Yo nada más quiero cambiar a lo que ocupa el espacio donde me estás deteniendo. Me quedó clarísimo que entre nosotros no hay futuro y no me voy a pelear con eso. Ya te lloré y me abracé. Por el bien de ambos, vamos a apurarnos a entregarnos cada quien a su destino. Yo voy a estar muy feliz por lo que sí fue y no te deseo más que lo que el destino te tenga preparado, lo que te mereces, sea lo que sea que eso sea.

Te diría que me gustaría que fuéramos amigos pero no es una de mis prioridades y contigo yo ya deje de tomar acción hace tiempo: si tu vas a hacer algo, después vemos. Por ahora, na de na.

No estoy para pedirte nada, ni quiero ni puedo ni me interesa. Solo me gustaría que esto quede esclarecido para dejar de estar atentando indirectamente contra la vida del otro. Tu ya eres lo bastante grande y me puedo imaginar que seguirás creciendo a tu ritmo. Yo en cambio, veré como me las arreglo para seguir avanzando.

Es innegable que en algún momento nos apoyamos mutuamente, que nos dimos tanto como pudimos pero súbitamente en el viaje, tu apoyo se tornó selectivo. Lo respeto pero no lo comparto. Después, te empecé a sentir como un obstáculo. Solapar tu proceder tenía que ver con afectarme negativamente a mí de manera directa, casi como una traición, la peor traición de todas. 

Mi desapego no tiene rencor en el ADN, pero sí trae agradecimiento en la esencia. Te quise tanto. Fuiste casi todo para mí y tampoco estuvo bien.