lunes, 28 de octubre de 2024

A Letter to

Te Eme:


Ha pasado suficiente tiempo como para tener las cosas asentadas y observar la situación con una óptica mucho menos miope y con el ISO en el nivel justo que permite ver con claridad la foto.


Primero que todo, necesito disculparme por mi abrupta forma de manejar las cosas. Al principio, cuando creí darme cuenta del asunto, me sentí desperdiciado, y con el fastidio y repudio que le tengo al concepto, me embriagué de rabia y quise tratar las cosas como si yo fuera lo único importante. Es irrefutable que mi accionar fue el de un pequeñín haciendo un berrinche. Me apena mucho haber actuado así y mucho más lastimarte. Parte de todo lo que aprendí es que no hay enemigos externos; siempre es uno mismo permitiendo y patrocinando maltratos de terceros, pero todo eso se ejecuta al amparo de la misma víctima.


De lo que pasó después solo puedo indicar que fue todo fundado desde el miedo. La sobredosis de temor me hizo cometer atropello tras atropello. La empatía fue la última en mi lista de virtudes a conseguir y la hecatombe, más que inevitable, era obligatoria. Todos terminamos arruinados hasta el colapso. Lamento tanto ese episodio de oscuridad y letargo. A pesar de ello, juro que no cambiaría nada porque eso nos hizo ser lo que ahora somos. Desde mi trinchera, veo mis asuntos con mayor paciencia y esperanza. A ti, desde lejos, te observo con misericordia y optimismo. Deseo con lo más genuino que llevo en las entrañas que todo aquello que deseas para ti te llegue, que logres ser la mujer que te imaginas y que la vida te sonría en cada oportunidad.


No tengo más que agradecimientos para contigo, por ser siempre valiente y tolerante, paciente y cautelosa, auténtica y real. Nos queda una labor en conjunto que confío en que vamos a solventar de manera sobrada. Siempre la imaginamos, pero se nos acabó el futuro unos años después de que llegó. De nuevo, gracias por el tiempo que elegiste compartir; ha sido fantástico y trascendental.


Doble Doble V




















jueves, 10 de octubre de 2024

Untitled

A ver, aquí voy de nuevo. Intento enésimo de una actividad estéril desde hace tiempo. Tropezarme contigo a diario va y viene, intercambiando el vestuario de bendición a maldición aleatoriamente todo el tiempo. Se empieza a teñir de hartazgo con raquíticos detalles de desesperante esperanza. Te digo que es infértil.

Pero, ¿qué más da? Nunca conoceremos el resultado si no empezamos por buscarlo. Salir de la zona, ponerse en el punto, quitarse la marca y encontrar el espacio para convertir.


Jamás lo supe, pero ahora que me detengo a observar, no detesto tanto al personaje construido. El detalle es que se asusta con bastante facilidad. Le gusta malgastar el tiempo para a hacer más profunda la incisión. Es flojo pero aguerrido. Según él, es de actividad selectiva. Ocupado en anticipo por los detalles. Un tipo increíble en los ojos adecuados, inclusive si son miopes. 


Lo nuevo siempre cautiva, atrapa, seduce, inquieta. ¿Por qué diablos me perdería una nueva oportunidad? Por cobarde, siempre ha sido esa la respuesta. No importa cuánto esfuerzo le imprima, como la decisión original era mediocre en el objetivo y expectativa, ¿qué otra cosa se podría esperar?


Vivir adrede. Se trata de mantener la inercia, a veces absurda en su propósito, pero solo se mueve para no morir.


Tomaremos una ducha sin agua caliente previo a dormir para hacerlo mejor.


I'll try to be your coffee in the morning.







 

martes, 14 de mayo de 2024

Sueños de Cumbia

Cada vez que el software me recuerda que mi usuario no tiene autorizado realizar tal o cual movimiento en el mismo ya prefiero usar de analgésico una melodía rítmica y cadenciosa en lugar de la rabieta a la cual estaba acostumbrado. Siempre estorba un desplante y nunca está de más un sorbo de alegría empañada. Nadie nunca olvida cómo se sintió.

Somos transitorios, lo mejor es ir aceptando que no voy y no iré en un lugar al cual no pertenezco. Lo saludable es estar tranquilo ya sin aspavientos pero consciente de lo que está sucediendo. Como quien conoce la fecha de ejecución de su sentencia y ya ni busca gambetear el inevitable desenlance. La certeza del futuro sin filtros.

Decidí clausurar esa ventana que solía mirar de reojo como coqueteando cada vez con una discreta pero intensa amenaza de cambio, de reversión de la situación. Ya, eso ha quedado atrás y en cada oportunidad se ve más pequeña, al paso que me voy alejando. Sería ingenuo pensar en una revirada, un volantazo que enderece el barco y nos ponga en ruta pero es que ya tomamos caminos distintos con destinos parecidos pero en puertos muy distantes.

Tienen razón. En todo lo que piensen acerca de mi, tienen razón. Siempre la han tenido. ¿Quién soy yo para desmentir tus conclusiones de una vida de acecharme de lejos, de cerca y de distancia media? Es decir, ser el juez con credenciales únicas e improtestables te mantienen en un peldaño cercano a la deidad y contra eso es imposible discutir.



Buen Viaje Mr. Sir. 






martes, 26 de marzo de 2024

César Ranchero

"A ver, mira, primero contigo:"


No, no es nada del otro mundo. En serio, no me pasa nada. Simplemente que ya de ti busco la misma nada. Ni un aplauso, ni una mirada. Así, tu distancia es lo mejor que puedes darme, te lo aseguro y agradezco. ¿Para qué quiero tenerte cerca si definitivamente no estás sumando? Das únicamente lo que te queda cómodo y a la mano para luego arrebatarlo todo en un arranque de ira y furia.


De verdad te agradezco lo que tuviste la bondad de compartirme: absolutamente todo sumó, aunque no lo creas. La mejor de las lecciones que me llegaron cortesía tuya, fue la resiliencia. Aprendí que quien jura amarte puede dejarte al borde del desangre por un acto de amor casi inexplicable y en contra de mi propia voluntad. De esto aprendí a escuchar las acciones, ellas son las que hablan la verdad.


Me enseñaste que la mayoría de las cosas se aprenden por mi cuenta y que al inicio de todo no estaba tan equivocado en como pensaba. Otra lección maravillosa es que el mejor abrazo que puedo darme es el que yo mismo me regalo. Cuando nadie me puso primero, era mi turno de ponerme primero y cuando empecé a hacerlo, entonces nada fue igual. Ningún otro reconocimiento será mayor al que yo puedo darme y prefiero no darle nada a alguien que quiero, sino compartirme con ellos. Nunca se trata de dar, siempre se trata de compartir, por que nadie da lo que no tiene, solo comparte lo que tiene y al darlo se multiplica. 





jueves, 7 de marzo de 2024

Subastar La Historia

 No lo niego, la mayoría de las noches me espera una emboscada de melancolía al entrar a la habitación. ¿Qué le voy a hacer? Desde hace meses ya estaba consciente de lo flemática que es el alma por temporadas. Existe esta borra de vacío que ata las manos cada que llego, abro la puerta justo después de confirmar que regresé igual como me fui por la mañana, solo que más viejo.


¿A qué saben los consuelos apagados?


No es que me me quiera mantener abstraido con las mismas cosas una y otra vez, solo que siento que, aunque ya no quiera seguir bebiendo del mismo té, es lo que está a la mano. Pero nada vale seguir siendo el mismo.


El otro día hablabá con J y le decía lo complicado que puede ser compararse con el pasado. Hacer las pases con lo que fuiste o eras y dejar ir es un gran paso de aceptación y amor propio. No eres el mismo de ayer, para nada. Nunca eres el mismo. Querer volver 10 años atrás a echarte en cara por lo que hiciste con lo que sabías es muy cómodo con la ventaja del presente y solo da espacio a seguir con el tormento de pretender mejorar algo que ya no se puede modificar. Eso que fue, era lo mejor que podía haber pasado. Ya está. No puedes elegir el camino que transitaste pero sí puedes elegir el camino que vas a transitar. 


Con el pasado solo se puede espejear, se puede leer alguna vez para recordar. Quedarse atrapado intentando cambiarlo solo es perder el tiempo, es entrar a un bucle estéril.


Y yo te podré amar mucho, pero no puedo amarte más de lo que tu te amas a ti.







jueves, 22 de febrero de 2024

Sigo debiendote

Hola Ariel:

Te extrañara (¿o no?) el hecho de recibir este recado pero ambos sabiamos que era algo inevitable. Eres una especie de iman permanente para mis pasiones. Te agradezco desde lo profundo de mi corazón el estandarte que alzas cada vez que me pierdo en la ruta. Eres poco más de lo que necesito y mucho, mucho más de lo que merezco. Se qué aquí las utilidades me salen positivas y no voy pretender arreglar los números en un corte de caja impreciso.

Mira, me gusta donde estoy. No es que me falte, pero tampoco me sobra, es que es adecuado. Podría ser mejor, sin duda, pero los avances me permiten sostenerme. Estoy feliz y conciente de seguir caminando. Me duelen algunas cosas, eso podría ser evidente. Sobre todo aquello que me amputaron sin avisarme. No lo sé, no los culpo de sus limitaciones autoinflingidas y a las cuales se someten religiosamente al primer amago de adversidad.

Esto que ves, es el climax de la redención. No me sorprende que me convoquen como una ejecución defectuosa, como un evento mal realizado. 

Yo venía por ti desde hace mucho, de antes. Yo venía a ser tu admirador y a ganar en la tribuna lo que se comprometía en la cancha.

Yo quería a alguien por quien volverme loco. Alguien a quien admirarle el plano intelectual, sentimental. Alguien efervecente y efectivo cuando se necesitara, pero entre el conflicto del deseo, lo borroso del presente me fui quedando colgado a una ilusión que solo yo entendía y su única existencia está en mi cabeza. Me confundí con mis ideales.

Si bien es cierto que pude haber sido directa para decirte que me alejo por mi bienestar, colateralmente sales ganando tu también: se acaparan los actos de contraste para con tu persona. Todos los actos de amor genuino derivan en aportes positivos a los involucrados. 

De lejos te seguiré viendo seguramente, con intensidad y pasión distinta pero presente.

Quizás nos encontremos (ojalá pase mucho tiempo para eso) pero quisiera pedirte un trato amable para cuando eso suceda. No pretendo más que transitar el momento sin mayores aspavientos. No busco malestares compartidos ni multiplicar tragedias. Nos queda lo que fuimos.


Elena.










miércoles, 14 de febrero de 2024

Troublemaker

 "¡Esos! Esos de ahí, ¿Los tienes tienes en cuatro y medio?"


Alguna vez leí que conversar con una persona que te genera admiración es como conversar contigo mismo en tu mejor versión. A eso no hay mucho más que agregarle. ¿Viste? Y esto es ego aparte. A mi me gusta ser mañana mejor de lo que soy hoy. Por eso me despierta un deseo insaciable de optimización. Ingeniero al fin.  


Me gustan las casas bonitas.


En algún otro lado leí que tu pareja es tu principal espejo, tu reflejo. ¿Por que no habrías de ir por el mejor reflejo posible? 


Mi ilusión es mía, aunque sea respecto a ti, la tengo blindada. La póliza que le adquirí cubre laceraciones, mutilaciones y cualquier otro tipo incidentes que sugieran la muerte del sueño.  Me cuestas mucho porque lo vales. Mira: el pedo no es contigo. El pedo es la versión de mi que tu inspiras. Al tipo este arrogante, mamón y engreído lo liquidas en tres minutos para sacar a pasear al mozalbete este que se esconde atrás de sus extremidades porque lo tienes ahí: hablando desde la tripa. Por supuesto que me da miedo, pero el miedo es la señal correcta. Me da miedo sentir porque sentir es ponerme vulnerable y como detesto quedarme parado en medio de la ráfaga, el dolor a la vista es inminente. El dolor es el preludio del crecimiento. 

Te lo juro que ya no quería, pero eres deliciosamente insoportable: me fascina lo que veo en mi reflejo. Ni siquiera es mío. Aún no compro el espejo. Necesito un desarmador de cruz para quitarle los últimos tornillos a la coraza que resguarda el corazón. En la mesa hay plumas de ganzo y berettas 9mm para que me acaricies con lo que prefieras. Ya estoy desnudo y estaré esperando el primer movimiento y si es en falso, mejor.


"No, mejor en 5, si cinco mejor."












Y ya hablando al chile y sin dármelas de redentor: Si solo me alcanza para ser, voy a ser el mejor puto ser que jamás vas a encontrar por que yo me dejo la piel todos los días en lo que hago. Por que la tibieza nunca me ha funcionado y por que... a chingar su madre: ¡Salimos jugando!

Si finalmente esa parte de tu viaje no es conmigo, ojalá nunca aceptes menos de lo que te entrego. Que tu estándar llegue a los niveles de devoción humana, real y genuina que ahora sabes que existen y yo vengo anunciando. Que te vean como lo más, porque lo eres. 











martes, 2 de enero de 2024

Solo se me ocurre

Y me vienes a preguntar porqué me resisto a soltarte. Pues porque eres el nuevo estándar: colosal, imponente, carismático, valiente, hermoso, divino. La impotencia que me despierta este resultado de nuevamente ser yo el mediocre que no está apto para acompañarte. Lo devastador es que la mediocridad que aflora no es voluntaria a nivel consciencia. Los parámetros de mi sistema interno no están alineados con tu libertad y los actos de amor que te representan.

La frustración se funda en esto que pudimos haber sido de no ser por mi inaptitud. Más que darme roña, me quita parcialmente el aliento. Porque el reproche ya me lo reclamé lo suficiente. Ya fui mi peor juez y mi más desinteresado abogado defensor. Ya le día hasta donde más no podía doler y me entregué. No tengo comprobantes de gastos que justifiquen la conclusión mezquina de este calvario atropellado e insipido. 

La catástrofe no es que me juegue en contra. La verdadera catástrofe es que no tenga interés en jugar.