Nah, no es cierto. Tu no existes. Eres un ideal. No eres humana porque eres perfecta. Así tal cual. Flaca, Demente, Rebelde, Miope, Delicada, Salvaje, Inteligente, Libre, Suave, Linda, Hermosa, Preciosa. Los ingredientes en las proporciones justas que te hacen más que un guiso, un manjar.
Nada más de pensarte se me hace malteada el corazón y se me esboza una sonrisa donde me brillan los dientes amarillentos por los consumos industriales de café que manejo y no contemplo negociar su disminución.
Caminar contigo de la mano provoca la misma emoción de entrar a la cancha en día de clásico de visitante, es como volver a salir en viernes de la primaria, como recibir un helado en cono gigante, como que llegue el mensajero de amazon con el paquete que con tanta impaciencia había ordenado hace días. Me tienes el cerebro goteando dopamina.
Me vine a meter a tu ruedo para quedar desarmado y viéndote a los ojos, morirme de miedo para que en un acto de misericordia y redención, de un soplo me resucites.
Pero así lo imagino únicamente. Ya te dije que me despiertas algo pero no me gustaría ser expresivamente insistente por parecerte incómodo, molesto. Sin embargo, ante estos destellos de amenazante combatiente necesito hacer algo. "Si te gusta eso que tienes enfrente, andá por ello." Entonces, la avanzada va con la que, aparentemente ha sido mi mejor arma (aunque no todas las veces funcione) desde siempre: las letras escritas. Vamos a intentarlo, de todas formas vamos quince iguales. Algo dentro mío me dice que intente a pesar de todo. Por que solo el ahora es lo único que tengo.

