viernes, 25 de julio de 2025

IdentidadEs

La lealtad a una camiseta no es algo que se elija conscientemente aunque todos juren lo contrario. Un hincha no se forma con derrotas, ni siquiera con victorias, tiene mucho más que ver con la resonancia que tienen los resultados en la vida de cada uno. El matcheo que se hace a la hora de estar presente en el presente y anclar el resultado del partido a lo que sucedía en esos días: el equipo ganó el mismo día que reprobaste el examen y eso hizo amortiguar la amargura. 

Algunos equipos parecieran una avalancha de descalabros. Una seguidilla de infumables fracasos que los mantienen en la abismal intrascendencia. Creo que es eso lo más aspero. No ser tan malo como para descender ni tan bueno para destacar. Como atropellar al deseo de gloria desbordado en el desierto. La condena en este purgatorio es lo insípido de su existencia.

Por otro lado, endosar la vida a un club "siempre ganador" no me parece tan sencillo en el fondo. Como todo, tiene altas y bajas. Ningún éxito es eterno. Pareciera que los reflectores son los que importan. Y claro, el destacado tienede a ser el que más lucra. El Real Madrid siempre poderoso con el contendiende que le haga escolta que mandatoriamente, no es siempre el FC Barcelona. Los equipos que emergen por la inyección de capital árabe y demás experimentos ex-futbolistas arriesgados a hacerse propietarios de clubes.

Nuevamente, las razones por las que uno se adhiere a ciertos colores, especialmente en el fútbol, tiene mucho más que ver con el entorno, porque el club tiene relevancia suficiente dentro del contexto dentro del que se desarrolla cada persona que termina por bajar la guardia y dejarse elegir por el club. Difícil es resistirse al veneno de la pasión que transpira la pelota. Nos vuelve locos a todos y sensibles a su desarrollo. Tiene una trascendencia más social que deportiva. Los resultados suelen importar pero no tanto como las consecuencias que deja un fin de semana de cancha. Me refiero a los encuentros que se dan con el pretexto del partido del sábado a la tarde. Suele ser un punto de encuentro donde las relaciones se rescatan, o quizás el único pegamento que mantiene parcialmente unidos a un hijo con su padre. Quizás el equipo perdió, pero como familia ganamos al estar sentados nuevamente en la tribuna por al menos, una última vez.




jueves, 22 de mayo de 2025

Isn't it Ironic?

Esto acaba de suceder:

Para nadie es secreto que desde siempre he renegado de mi existencia. Justamente ayer (que me dormí mucho más temprano de lo habitual), me arrullaba pensando en lo genial que sería despertar en el Reino de los Cielos, en un meet and greet con Diosito. Me quejaba de la vida en la ciudad hasta quedarme dormido.

Hoy, al despertar (y con el mediano buen ánimo con el que lo hice), me dirigí al ejercicio diario, esta vez matutino. Al terminar, y con la permanente indecisión que me acompaña en el ADN, entré al supermercado de las tres letras (el preferido por los regios) y compré lo que encontré de lo que necesitaba. Se quedaron cosas pendientes que, con el tiempo, se volverán urgentes si no se consiguen. Salí pensando en el futuro, negociando conmigo mismo un 5K trotado para mañana, si el dolor de las piernas lo permitía y si las rodillas no se quejaban tanto...

Cuando, de pronto, la voz de una transeúnte me sugirió ayudar a levantar a un señor del piso. De entre el pavimento del estacionamiento, el señor intentaba incorporarse. Aún medio dormido y perdido en mis pensamientos, me acerqué caminando, cuando la reacción me sugirió correr. Era el esfuerzo de quien se rehusaba a darse por vencido y se empeñaba en ponerse en pie, aunque el resto de su cuerpo aún no le ayudara.

Pudo levantarse y sentarse en una banca para recuperar el aliento. Dijo que iba a pagar el agua de un rancho en Dr. González. Tenía que ir a las oficinas correspondientes, porque de otra manera no se podía. Comentó también que finalmente se concretó la caída, después de varias amenazas que había logrado gambetear, y se resignaba a comprar un bastón en el supermercado. Me apuré a conseguir el bastón y entregárselo. Le acepté el pago porque bien dijo: "Sí estaría jodido si se lo aceptaba, pero aún tengo para pagarle". Escuché que tenía 72 años antes de estrecharle la mano para retirarme y seguir.

Alguna vez escuché que, si estabas deprimido, salieras a la calle a ayudar a alguien. No tengo idea si esto es una depresión congénita, pero siguen apareciendo estos pensamientos intrusivos cada tanto, y lejos de rechazarlos, les ofrezco un café o un té cada que aparecen con su monstruosa sombra. No estoy seguro de que esto sea una lección, pero fue espontáneo. Tenía mucho tiempo sin levantarme así de temprano para ir al gimnasio. Dudé mucho antes de entrar al H-E-B, y al salir me encontré con alguien que me dobla la edad, aferrándose a levantarse y seguir. Me tocó a mí estar ahí para apoyarlo.

Quiero encontrar el fondo de todo esto. Quiero que este episodio me trascienda. Por eso, apenas llegué, me hice un té y vine al ordenador a vaciarlo. Quiero soltarlo, porque la vida sigue y mis deberes me reclaman. Pero quiero ver qué hay aquí para mí, que todavía no alcanzo a observar.

Gracias universo por una nueva oportunidad.




miércoles, 19 de marzo de 2025

Embrace

En la vida me he metido en un montón de problemas. Cada uno con su respectiva porción de complejidad y tertulia.

Este del que les hablo ahora ha de ser, sin un dejo de duda, el que más me ha hecho feliz.

Al principio y con un veinte que no me caía, me di a la fuga. Entre mi eterno destiempo con ellas, mis viejos fantasmas acechandome y una serie de pendientes que ni yo sabía que tenía, salí corriendo a manera de compromiso. El tiempo se encargó de ponerme en mi lugar y con una dosis bastante generosa de buena voluntad, de a poco nos fuimos acercando para reacomodarnos en el camino.

Es necesario reconocer que fue patrocinado por la pequeña, que aluzara la esquina donde tenía arrinconada la esperanza y la fe de ser bueno en esto acompañando el perpetuo miedo de no ser más que otro intento perdido en el camino.

Llevo semanas llorándole a lo que no fue. Pero pudo haber sido. Entonces, ¿alguna vez pudo haber sido? 

Dijo Xavier que la única forma de amarle legítimamente era con locura y de sobremanera y quién he de ser yo para contradecirlo. 

¿Sabes flaco? No me me asusta verte crecer, me preocupa no darte lo suficiente para que te desarrolles en tu plenitud con voluntad propia. Lo he reiterado, tu no me debes nada, yo te doy lo que tengo y un poco más. No quisiera que te quedaras con una imagen corta de lo que puedo ser, más bien me gustaría que llegarás a tus conclusiones con seguridad y criterio propio: que nadie te diga qué pensar y que conviertas tus realidades en función de tus propósitos buscando la estabilidad de quienes te rodean. 

Para nada soy un ejemplo y ni pretendo parecerlo. Solo busco hacerte algo de brecha para que sepas por donde avanzar y después formes tú tu propio camino. Yo no traigo amenazas ni chantajes para negociar tu futuro. Tu futuro es tuyo y no voy a extorcionarte para que lo canjees por un promisiorio e ilusorio porvenir. Acá esto es lo que hay a fondo perdido sin compromisos tácitos ni términos subliminales.

Se que te viene un gran futuro sin menoscabos, con subidas y bajadas pero con carácter y resilencia para gambetear las adversidades. Fuerza y Luz Siempre.









El viernes, víctima de cáncer, murió Jaime Sabines en su casa, al sur de la Ciudad de México, seis días después el poeta habría cumplido 73 años.

miércoles, 12 de marzo de 2025

Veinte

Sí, quizás tengas razón. Nunca supe "valorar". No sé, no quise apreciar. ¿Sabes por qué? Porque uno solo da lo que recibe. Perdóname, jamás fue intencional. Encontré todas las explicaciones de por qué estoy como estoy, y es, de verdad, lo que te he dicho siempre: cuando he lastimado a alguien, nunca ha sido con dolo; siempre fue una consecuencia de un acto de amor primero. La única vez que lo hice con intención fue aquel puntapié que le receté a Rubén a los 6 años. Jugábamos por el gusto de hacerlo en un partido de fútbol sin reglas. El llanto que soltó después de mi patada en su tibia me dejó claro que lastimar intencionalmente a los que uno quiere no tiene justificación alguna. Desde entonces, dejé de hacerlo.


Me es sencillo reconocer tus flamantes virtudes: todo el tiempo estás para dar, compartir, apoyar... Jamás te ahorras una palabra de aliento para los que te importan o una pregunta para saber cómo siguen las cosas de quienes andan cabizbajos... Quizás, en el fondo, solo tenemos diferentes modos, formas distintas, pero los fines son muy parecidos: traer bienestar a los que nos rodean y procurar su crecimiento y progreso. Eso explica por qué coincidimos.


Nunca te lo dije, porque ni yo lo tenía consciente, pero algunas cosas que hiciste me lastimaron. No te culpo ni te reclamo. Yo tampoco sabía que eso estaba ahí y me dolía. De verdad, lo siento. Lo lamento. Ni yo estaba al tanto de mis traumas y de los demonios que me respiraban en la nuca. Pero algo empecé a hacer; ya ves que no sé quedarme quieto.


Para nada creo que todo este acompañamiento haya sido cortesía de la casualidad. Me parece que, muy en el fondo, nos requeríamos para algo. Yo me la he pasado queriendo trascender por mí mismo, pero aferrándome a ser salvado, y en cada intento, una nueva muerte me hace sombra. De ti solo puedo expresar lo que percibo, y no tendría que empatarse forzosamente con la verdad que para ti hace sentido ni tiene que ver con llevarte la contraria, a pesar de que por años eso pareciera. Solo que ambos tenemos temperamento fuerte y sabemos apretar los botones que al otro le agotan la paciencia y terminan por quebrar ciertas cosas.


Por lo demás que nos ocupa, no me queda duda de que lo hemos sabido llevar. Nada ha sido perfecto ni mucho menos, pero el resultado habla por sí mismo. Seguramente se parece más a mí de lo que te hubiera gustado, pero, en términos generales, es un gran chico: cada vez más consciente, despierto, responsable, ambicioso, apasionado. Va bien y seguirá bien. 


De mi parte, puedo decir que me atraganté con temas no resueltos, pero he empezado a atenderlos y a tacharlos de mi lista de pendientes. Siento que cada vez son menos y, al mismo tiempo, que el listado no tiene fin. Pero voy haciendo lo mejor que puedo con las herramientas que tengo y voy consiguiendo.


Gracias por cuidarme de mí mismo, pero los rescates sin incremento de conciencia condenan al rescatado a la mediocridad de seguir siendo lo mismo que creó el problema. Mi deseo es el de todos: ser apreciado por lo que es y valorado por lo que entrega. Cargo años con el mote de amenaza e inadecuado. Me he sentido, inconscientemente, indeseado, tratado por conveniencia, abandonado al desamparo, menospreciado y sobajado, con el permanente anhelo de que en algún momento las cosas milagrosamente cambien de sentido. Quizá te resulte cercano el asunto.


Mi camino sigue allanado para cuando necesites pasar por esta vereda en busca de apoyo. Te seguiré aventando hacia adelante tanto como lo requieras y cuando lo solicitas.


Que el sol te siga saliendo, que esta nueva atracción sea la que estabas esperando y, con lo genuino de mi sentimiento, agradezco que en esta ocasión te sonría todo lo que siempre has merecido.




"Una u otra circunstancia, la rutina, la distancia, nunca supe bien..."


viernes, 14 de febrero de 2025

Pilotos Automáticos

Nah, no es cierto. Tu no existes. Eres un ideal. No eres humana porque eres perfecta. Así tal cual. Flaca, Demente, Rebelde, Miope, Delicada, Salvaje, Inteligente, Libre, Suave, Linda, Hermosa, Preciosa. Los ingredientes en las proporciones justas que te hacen más que un guiso, un manjar.

Nada más de pensarte se me hace malteada el corazón y se me esboza una sonrisa donde me brillan los dientes amarillentos por los consumos industriales de café que manejo y no contemplo negociar su disminución.

Caminar contigo de la mano provoca la misma emoción de entrar a la cancha en día de clásico de visitante, es como volver a salir en viernes de la primaria, como recibir un helado en cono gigante, como que llegue el mensajero de amazon con el paquete que con tanta impaciencia había ordenado hace días. Me tienes el cerebro goteando dopamina.

Me vine a meter a tu ruedo para quedar desarmado y viéndote a los ojos, morirme de miedo para que en un acto de misericordia y redención, de un soplo me resucites.


Pero así lo imagino únicamente. Ya te dije que me despiertas algo pero no me gustaría ser expresivamente insistente por parecerte incómodo, molesto. Sin embargo, ante estos destellos de amenazante combatiente necesito hacer algo. "Si te gusta eso que tienes enfrente, andá por ello." Entonces, la avanzada va con la que, aparentemente ha sido mi mejor arma (aunque no todas las veces funcione) desde siempre: las letras escritas. Vamos a intentarlo, de todas formas vamos quince iguales. Algo dentro mío me dice que intente a pesar de todo. Por que solo el ahora es lo único que tengo. 







lunes, 28 de octubre de 2024

A Letter to

Te Eme:


Ha pasado suficiente tiempo como para tener las cosas asentadas y observar la situación con una óptica mucho menos miope y con el ISO en el nivel justo que permite ver con claridad la foto.


Primero que todo, necesito disculparme por mi abrupta forma de manejar las cosas. Al principio, cuando creí darme cuenta del asunto, me sentí desperdiciado, y con el fastidio y repudio que le tengo al concepto, me embriagué de rabia y quise tratar las cosas como si yo fuera lo único importante. Es irrefutable que mi accionar fue el de un pequeñín haciendo un berrinche. Me apena mucho haber actuado así y mucho más lastimarte. Parte de todo lo que aprendí es que no hay enemigos externos; siempre es uno mismo permitiendo y patrocinando maltratos de terceros, pero todo eso se ejecuta al amparo de la misma víctima.


De lo que pasó después solo puedo indicar que fue todo fundado desde el miedo. La sobredosis de temor me hizo cometer atropello tras atropello. La empatía fue la última en mi lista de virtudes a conseguir y la hecatombe, más que inevitable, era obligatoria. Todos terminamos arruinados hasta el colapso. Lamento tanto ese episodio de oscuridad y letargo. A pesar de ello, juro que no cambiaría nada porque eso nos hizo ser lo que ahora somos. Desde mi trinchera, veo mis asuntos con mayor paciencia y esperanza. A ti, desde lejos, te observo con misericordia y optimismo. Deseo con lo más genuino que llevo en las entrañas que todo aquello que deseas para ti te llegue, que logres ser la mujer que te imaginas y que la vida te sonría en cada oportunidad.


No tengo más que agradecimientos para contigo, por ser siempre valiente y tolerante, paciente y cautelosa, auténtica y real. Nos queda una labor en conjunto que confío en que vamos a solventar de manera sobrada. Siempre la imaginamos, pero se nos acabó el futuro unos años después de que llegó. De nuevo, gracias por el tiempo que elegiste compartir; ha sido fantástico y trascendental.


Doble Doble V




















jueves, 10 de octubre de 2024

Untitled

A ver, aquí voy de nuevo. Intento enésimo de una actividad estéril desde hace tiempo. Tropezarme contigo a diario va y viene, intercambiando el vestuario de bendición a maldición aleatoriamente todo el tiempo. Se empieza a teñir de hartazgo con raquíticos detalles de desesperante esperanza. Te digo que es infértil.

Pero, ¿qué más da? Nunca conoceremos el resultado si no empezamos por buscarlo. Salir de la zona, ponerse en el punto, quitarse la marca y encontrar el espacio para convertir.


Jamás lo supe, pero ahora que me detengo a observar, no detesto tanto al personaje construido. El detalle es que se asusta con bastante facilidad. Le gusta malgastar el tiempo para a hacer más profunda la incisión. Es flojo pero aguerrido. Según él, es de actividad selectiva. Ocupado en anticipo por los detalles. Un tipo increíble en los ojos adecuados, inclusive si son miopes. 


Lo nuevo siempre cautiva, atrapa, seduce, inquieta. ¿Por qué diablos me perdería una nueva oportunidad? Por cobarde, siempre ha sido esa la respuesta. No importa cuánto esfuerzo le imprima, como la decisión original era mediocre en el objetivo y expectativa, ¿qué otra cosa se podría esperar?


Vivir adrede. Se trata de mantener la inercia, a veces absurda en su propósito, pero solo se mueve para no morir.


Tomaremos una ducha sin agua caliente previo a dormir para hacerlo mejor.


I'll try to be your coffee in the morning.