miércoles, 28 de junio de 2023

Irineo

Irineo tenía su propia forma de ser único. Como cualquier otro ser humano, igual de extraordinario. Era el perfecto ejemplo de la personificación de la mayoría de los refranes universales. Recuerdo su perpetua animadversión hacia los argentinos. Decía que se la pasaban exagerando y magnificando las nimiedades convirtiéndolas casi en espectáculos teatrales. Lo recuerdo haciendo varios performance dignos de un espacio en cartelera. No es nada en contra, solo que su manera de ceder a su propio reclamo emocional interno era bastante conveniente ya que le sirve como herramienta de extorsión psicológica (o emocional) altamente efectiva. Pero poco a poco la historia está tomando un cause distinto y es que el modo de acomodarle límites lo han hecho empezar a ceder en contra de su voluntad, evidentemente.




No hay comentarios:

Publicar un comentario